Activista de 14 años aboga por una COP centrada en los niños

Francisco Vera Manzanare, un activista de 14 años, ha lanzado un llamado a favor de una Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima con una mayor participación de los jóvenes en las discusiones y decisiones relacionadas con la emergencia climática.

Por Paulo Lima

Tomado de la Agencia Joven de Noticias – AJIN. Ver artículo acá.

Traducido por Tatiana Chaparro

En un evento significativo durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima (COP28) en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, el activista colombiano de solo 14 años, Francisco Vera Manzanares, reunió a niños, jóvenes y adultos para hacer un llamado vibrante: una COP más orientada hacia los niños, con una participación significativa de las futuras generaciones en las discusiones y decisiones cruciales sobre la emergencia climática.

En el evento celebrado el 5 de diciembre, Francisco se destacó al leer el “Manifiesto para una COP de los Niños en 2025, en Brasil”, que describe objetivos y propuestas destinados a integrarse de manera interseccional en los procedimientos de la COP. El manifiesto busca tener en cuenta las particularidades y vulnerabilidades de los niños frente a la crisis climática global.

Francisco enfatizó la urgencia de la situación, declarando: “No podemos ignorar más que mil millones de niños en todo el mundo están experimentando impactos en sus vidas causados por eventos extremos como inundaciones, sequías prolongadas, contaminación y olas de calor. Es hora de reconocer e incluir las voces de los niños en la COP, respondiendo a sus sufrimientos, especialmente los más vulnerables: niñas, niños negros, aquellos de las periferias y niños con discapacidades”.

Francisco también leyó parte del documento “Guardianes de la Vida y la Paz: Derechos Humanos, Medio Ambiente y Educación”, en el cual se propone el desarrollo y la difusión de una serie de herramientas digitales que contribuyan a la formación integral de los estudiantes de América Latina y el Caribe en derechos humanos y cambios climáticos.

El objetivo es capacitar a los niños para que se conviertan en defensores activos de estos derechos y partidarios de la protección del medio ambiente y la sostenibilidad. “Debemos recordar que los cambios climáticos afectan directamente los derechos de los niños y adolescentes. La emergencia climática es una crisis de los derechos de los niños”, afirmó Francisco, quien aboga por una mayor participación de los niños en las negociaciones climáticas.

“Una COP de los niños sería una respuesta importante del mundo para garantizar los derechos de los niños y adolescentes frente a la crisis climática, con repercusiones en los compromisos de los países, especialmente de Brasil, hacia la COP30, de las empresas y las fundaciones filantrópicas. Los niños y adolescentes ya han contribuido activamente a las acciones climáticas. Ahora debemos escucharlos e incluirlos efectivamente en las decisiones globales”, sostiene JP Amaral, responsable de Naturaleza del Instituto Alana.

Durante la COP28 de este año, el Instituto Alana, en colaboración con UNICEF, la Fundación Bernard van Leer y otras organizaciones asociadas, llevó las voces de los niños de 13 países a través de seis conmovedoras películas producidas por la agencia Fbiz. Estas películas, protagonizadas por niños de Australia, Barbados, Brasil, Kazajistán, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Kiribati, Madagascar, Malasia, Pakistán, Serbia y Somalia, abordan las verdaderas consecuencias de las emergencias climáticas en sus vidas, expresando preocupaciones, miedos y peticiones de acciones efectivas y soluciones inmediatas por parte de las autoridades.

El evento también contó con la presencia de Lova, una activista climática de Madagascar, que, a solo 13 años, participa por primera vez en la COP para luchar por el cambio. Su historia está presente en la película “Lo que importa”, una producción conjunta de UNICEF y Alana, en la que cuenta cómo la emergencia climática ha afectado la vida de los niños y presenta propuestas de soluciones.